Conduce sin alcohol, salva vidas y detiene a hampones

Marcos H. Valerio
El Programa Conduce sin Alcohol, conocido popularmente como alcoholímetro, no solo salva vidas al prevenir que conductores ebrios circulen por las calles, sino que también ha contribuido de forma indirecta a la captura de personas buscadas por las autoridades judiciales, gracias a las revisiones exhaustivas y el cruce de datos durante los operativos, ya que algunos de los vehículos han sido utilizados en ilícitos.
En una ciudad con millones de vehículos circulando diariamente, el consumo de alcohol al volante representa uno de los mayores riesgos para la seguridad vial. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), incluso cantidades pequeñas de alcohol aumentan significativamente el peligro de incidentes en las vías.
Beber afecta capacidades esenciales como la visión, los reflejos y el juicio, al tiempo que propicia conductas temerarias, como exceder los límites de velocidad o no usar cinturón de seguridad o casco.
Las consecuencias no se limitan al conductor ebrio: sus acompañantes, otros automovilistas, peatones, ciclistas y motociclistas pueden convertirse en víctimas fatales.
“Si una persona se involucra en un siniestro vial bajo los efectos de alcohol o drogas, ya no es un simple accidente o infracción, sino un delito”, explica Gerardo Moisés Loyo Martínez, titular de la Dirección General de Análisis, Protección y Seguridad Universitaria (DGAPSU) de la UNAM. Este experto en Derecho detalla que tales casos desencadenan procesos penales que incluyen desde lesiones hasta homicidio culposo.
A nivel nacional, las cifras son alarmantes. En años recientes, México ha registrado miles de fallecimientos por siniestros viales relacionados con el alcohol.
Para combatir esta problemática, el Gobierno de la Ciudad de México implementó el 19 de septiembre de 2003 el Programa Conduce sin Alcohol. Este operativo instala puntos de revisión aleatorios en las 16 alcaldías, donde oficiales de tránsito entrevistan a conductores y, de ser necesario, aplican pruebas de alcoholemia.
En más de dos décadas, los resultados son impresionantes: según datos del INEGI y autoridades capitalinas, ha logrado reducir hasta un 78 por ciento los accidentes en horarios de mayor riesgo y un 77 por ciento los hechos fatales relacionados con el alcohol desde su inicio. En 2024, se instalaron 3,298 puntos de revisión, con casi 2 millones de entrevistas y 65,056 pruebas aplicadas, detectando 10,923 infractores.
El proceso inicia con una entrevista al conductor. Si hay sospechas, se usa el alcoholímetro, un dispositivo que mide el alcohol en el aliento (límite: 0.4 mg/l) o sangre (0.8 g/l). Los puntos se ubican en vías principales cerca de zonas de entretenimiento, bares o eventos.
Juan Manuel Ríos Navarrete, director de Programas Preventivos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la CDMX, enfatiza que el objetivo es preventivo: “No buscamos sancionar por sancionar, sino proteger la vida de todos los usuarios de la vía”.
Mitos comunes intentan burlar el control, como comer tacos con cebolla, chicles o cacahuates. “El alcoholímetro detecta el alcohol desde los alveolos pulmonares; nada lo disfraza”, aclara Loyo Martínez.
El programa no estigmatiza, sino que evita daños. “Eres responsable de ti y de tu entorno. Hay alternativas seguras para llegar a casa. Es clave que los jóvenes no asocien alcohol con conducción”, concluye Loyo.
La pérdida de abril: Un testimonio que duele
Abril Dávila, periodista, locutora y curadora musical, sabe de cerca el dolor irreparable. En noviembre de 2013, una conductora ebria embistió el vehículo donde viajaban su hermana, cuñado y tío: los tres murieron; su tía quedó en coma y solo su sobrina sobrevivió casi ilesa.
“Mi familia quedó destruida de un día para otro. Todo fue terrible e inesperado”, relata Abril. Recuerda campañas antiguas sobre conductor designado, que antes le parecían graciosas, pero ahora valora su impacto. Tras terapia y apoyo familiar, usa su voz en radio para concienciar: “En diciembre, si van a festejar y tomar, cuiden a los suyos y a los demás. Si toman, no manejen”.
En esta temporada festiva de 2025, con el operativo en plena marcha, las autoridades refuerzan el llamado a la responsabilidad colectiva. Conduce sin Alcohol no solo sanciona; salva vidas y contribuye a la seguridad general. La elección es clara: celebrar con moderación y llegar seguro a c
