Tren de Aragua opera en 11 estados del país

Marcos H. Valerio
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que la organización criminal venezolana Tren de Aragua ya tiene presencia documentada en al menos 11 entidades federativas del país, aunque insistió en que su actividad no representa, por el momento, una expansión alarmante ni masiva.
La mayor concentración de operaciones del grupo se registra en la zona centro del territorio nacional, con especial énfasis en la Ciudad de México y el Estado de México, donde la banda ha establecido vínculos operativos con células delictivas locales de vieja data.
“Operan junto con grupos locales”, reconoció el titular de la SSPC durante su comparecencia, al detallar que en la capital se han detectado nexos claros con organizaciones criminales asentadas en colonias tradicionales como Cuauhtémoc, Unión y Tepito.
García Harfuch fue enfático al señalar que, aunque la presencia existe, no se ha observado un crecimiento desmedido ni una penetración significativa en nuevas regiones. Sin embargo, advirtió que los delitos que comete el Tren de Aragua son de extrema gravedad: explotación sexual, feminicidio, extorsión, trata de personas y tráfico de drogas, entre otros.
En el balance de los primeros meses de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario destacó que las acciones de inteligencia y los operativos conjuntos han permitido incrementar de manera notable las detenciones de presuntos integrantes.
“Algunas de las primeras detenciones realizadas al arranque de esta administración ya han resultado en sentencias”, precisó, refiriéndose específicamente a procesos concluidos por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.
La colaboración interinstitucional, particularmente con la Fiscalía General del Estado de México y la Secretaría de Seguridad estatal, ha sido clave para estos resultados, según explicó el secretario, quien subrayó que las labores preventivas y de contención han logrado frenar cualquier intento de la banda por ampliar su radio de acción de forma acelerada.
A pesar de ser considerada una de las organizaciones transnacionales más violentas surgidas en Sudamérica en los últimos años, las autoridades federales mantienen una vigilancia permanente sobre el Tren de Aragua y reiteraron el compromiso de seguir desarticulando sus redes mediante operativos coordinados y trabajo de inteligencia compartido.
