
Familias multiespecie: Vínculos amorosos de una vida familiar

Durante mucho tiempo, la idea de familia estuvo asociada a una estructura específica. Sin embargo, la realidad actual refleja hogares cada vez más diversos, en los que los vínculos afectivos se construyen de distintas maneras y bajo dinámicas que responden a las necesidades y decisiones de cada persona. En muchos de estos espacios, los animales de compañía ocupan un lugar central, formando parte de la vida cotidiana y de los proyectos compartidos.
En este contexto, Pets in the Sky, empresa especializada en servicios funerarios para mascotas, ha observado cómo la relación entre las personas y sus animales de compañía ha evolucionado con el paso de los años. Hoy acompaña procesos de despedida donde ese vínculo es parte esencial de la historia de muchas familias.
Esta realidad no es aislada. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2021 del INEGI, alrededor del 69.8% de los hogares mexicanos convive con al menos un animal de compañía. Más allá de una cifra, el dato refleja la importancia que perros, gatos y otras especies han adquirido dentro de la dinámica emocional de millones de familias.
“Cada vez encontramos familias con estructuras muy distintas entre sí, pero que comparten algo fundamental: el profundo vínculo que han construido con sus mascotas. Cuando llega el momento de la despedida, el dolor y el amor que existen detrás de esa relación son tan genuinos como cualquier otro lazo familiar. Al final, quienes forman parte de nuestra vida dejan una huella en el corazón”, explica Adrián Rodríguez-Granada Madrid, General Manager de Pets in the Sky.
Precisamente por la importancia de estos vínculos, la pérdida de un animal de compañía suele tener un impacto emocional significativo. No se trata únicamente de la ausencia física, sino de la despedida de un integrante que formaba parte de la rutina, de los momentos de celebración y de los espacios cotidianos que dan sentido a la vida en el hogar.
Aunque cada proceso de duelo es distinto, darse permiso para vivirlo sin minimizar las emociones suele marcar una diferencia importante. Compartir recuerdos, hablar de la mascota que partió y generar espacios de despedida puede ayudar a construir el recuerdo desde la gratitud y no únicamente desde la ausencia.

En este sentido, la previsión también comienza a ocupar un lugar relevante dentro de la conversación. Más que anticipar un momento difícil, contar con un plan de previsión funeraria representa una forma de responsabilidad y cuidado hacia quienes forman parte del núcleo familiar, permitiendo tomar decisiones con mayor serenidad cuando llegue el momento.
Hablar de familias multiespecie también implica reconocer que las diversas formas de constituir un hogar han evolucionado. Sin embargo, el eje central permanece intacto: la necesidad de proteger y sostener aquellos lazos afectivos que decidimos construir y acompañarlos en cada etapa de la vida, incluyendo el inevitable momento de la despedida.
