
Mientras millones salen de vacaciones, los hospitales se preparan para una demanda distinta

La eficiencia hospitalaria y la capacidad para responder con rapidez se vuelven fundamentales cuando cambian los patrones de atención médica
El incremento en la movilidad, los viajes por carretera, las actividades recreativas y las altas temperaturas modifican el tipo de pacientes que llegan a los servicios de salud y ponen a prueba la capacidad de respuesta de hospitales y servicios de urgencias.
Aunque esta temporada suele asociarse con descanso, también representa un periodo en el que aumentan los accidentes viales, las lesiones relacionadas con actividades al aire libre, los traumatismos, los golpes de calor y los cuadros de deshidratación. Como consecuencia, los hospitales deben responder con rapidez a una demanda menos predecible y mantener la continuidad de la atención sin comprometer la calidad de los servicios.
Diversos estudios internacionales han demostrado que las vacaciones escolares, los fines de semana y los días festivos pueden incrementar la demanda en los servicios de urgencias, obligando a reorganizar recursos, optimizar procesos y fortalecer la coordinación entre las distintas áreas hospitalarias.
En México, además, las altas temperaturas representan un reto adicional para los sistemas de salud. Un estudio basado en millones de registros hospitalarios estimó que el calor extremo puede incrementar hasta 3.6% las visitas a los servicios de urgencias, particularmente entre niñas, niños y adolescentes, una tendencia que podría intensificarse conforme aumenten los eventos climáticos extremos.
Las temporadas vacacionales transforman el perfil de los pacientes que llegan a los hospitales. Las lesiones derivadas de accidentes, los traumatismos, los golpes de calor y los cuadros de deshidratación adquieren mayor protagonismo, obligando a reorganizar recursos, agilizar los procesos diagnósticos y fortalecer la coordinación entre las distintas áreas clínicas.

«Las temporadas vacacionales ponen a prueba la capacidad de respuesta de los hospitales, ya que modifican el tipo de atención que requieren los pacientes y exigen mantener la misma calidad del servicio bajo condiciones distintas. Hoy, la eficiencia operativa, la coordinación entre las áreas clínicas y el acceso oportuno a la información son factores clave para responder con agilidad cuando cada minuto cuenta», señaló Elena Castillo, directora de imágenes diagnósticas y terapias avanzadas para México, Centroamérica y el Caribe en Siemens Healthineers.
Ante escenarios como el verano, la capacidad de un hospital para coordinar sus áreas clínicas resulta tan importante como su infraestructura. Optimizar el flujo de pacientes, reducir tiempos de espera y facilitar el acceso oportuno a estudios diagnósticos contribuye a que médicos y equipos de salud puedan tomar decisiones más rápidas cuando cada minuto cuenta.
En este contexto, la digitalización y las herramientas de apoyo a la decisión clínica contribuyen a mejorar la coordinación entre áreas hospitalarias, facilitar el acceso a la información y optimizar los flujos de trabajo, ayudando a que los profesionales de la salud respondan con mayor agilidad cuando la demanda aumenta.
Más allá de las vacaciones de verano, los hospitales enfrentan un entorno donde factores como el envejecimiento de la población, el cambio climático y una mayor movilidad seguirán modificando los patrones de atención médica. Prepararse para estos escenarios implica fortalecer la resiliencia de los sistemas de salud mediante procesos más eficientes, una mejor coordinación clínica y tecnologías que permitan responder con mayor agilidad cuando más se necesita.
