Rosarito se reinventa frente al pacífico y consolida su nueva etapa turística

Playas de Rosarito fortalece su posicionamiento como destino de romance, turismo de reuniones y punto estratégico del corredor costero de Baja California
Hoy, Rosarito no solo es sinónimo de mar y arena, es romance frente al océano, escenario de grandes encuentros y punto estratégico para el turismo de reuniones. Su cercanía con Tijuana y Ensenada lo convierte en pieza fundamental de una región que se fortalece bajo una visión conjunta, potenciando experiencias complementarias que van del turismo urbano y gastronómico al enoturismo y la vida costera.
En esta nueva etapa, el destino apuesta por elevar la calidad en el servicio, profesionalizar a su industria turística y proyectar una imagen fresca, sólida y homologada en mercados prioritarios, con el propósito de brindar al visitante una experiencia integral, segura y satisfactoria, desde su llegada hasta el último atardecer frente al mar.
El Baja California Center se consolida como eje del segmento MICE en la región, al albergar congresos, convenciones y eventos especializados que encuentran en este recinto una infraestructura moderna, servicios integrales y ubicación estratégica, fortaleciendo la competitividad de Rosarito como sede para el turismo de reuniones.
De manera complementaria, sus atardeceres sobre el Pacífico, su reconocida oferta gastronómica y su ubicación estratégica en el corredor costero de Baja California posicionan a Playas de Rosarito como un destino en consolidación, con una propuesta turística diversa y competitiva en el norte del país.
Otro de los aspectos que hoy distingue a Playas de Rosarito es su vocación como destino de romance del norte de México. Bodas frente al mar, celebraciones íntimas, escapadas de aniversario y experiencias diseñadas a la medida consolidan su identidad como el escenario perfecto para decir “sí” con el Pacífico como testigo.
Con una agenda estratégica, acciones de promoción renovadas y una oferta turística en constante innovación, Playas de Rosarito fortalece su posición como una joya del litoral bajacaliforniano; un destino que evoluciona, se fortalece y se proyecta con fuerza en el mapa turístico nacional.
