
Jacarandas impulsan búsquedas y reposicionan a Ciudad de México

Las jacarandas comenzaron a florecer en febrero y tiñeron de violeta avenidas como Reforma, colonias centrales y parques históricos semanas antes del equinoccio de primavera. En los últimos años su floración se ha consolidado como uno de los símbolos visuales más reconocibles del fin del invierno en Ciudad de México, convirtiendo al paisaje urbano en una escena compartida en tiempo real a través de redes sociales, plataformas de video corto y galerías digitales.
De acuerdo con más de 2.7 mil millones de datos de búsqueda y descarga de Getty Images, el principal creador y distribuidor de contenido visual a nivel global, en el último mes, las búsquedas de imágenes y videos relacionadas con jacarandas crecieron un 57% en México, sugiriendo que la floración podría ser más que un evento estacional para convertirse en un disparador cultural que está proyectando a la capital como experiencia visual atractiva para visitantes.
Este interés coincide con una mayor demanda internacional por contenido de la capital mexicana. En el último año, las búsquedas globales de imágenes y videos realizadas por empresas del sector turístico aumentaron 58%, una señal que confirma el creciente protagonismo del destino en el radar de viajeros internacionales.
Samuel Malave, Gerente de Investigación Creativa en Getty Images, explicó que de acuerdo con el último reporte de su plataforma de investigación VisualGPS, titulado “¿Cómo visualizar los viajes en 2026?”, identifica un cambio en la forma en que las personas seleccionan destinos. El estudio señala que los viajeros priorizan atmósferas, identidad y emociones por encima de las postales tradicionales centradas en monumentos recurrentes. En este contexto, los picos de búsqueda vinculados a la floración muestran que un momento estacional puede redefinir la percepción del destino dentro del ecosistema digital.
“Los viajeros ya no buscan únicamente visitar un lugar; buscan experimentar una atmósfera, vivir experiencias y sentirse parte de la comunidad. Cuando un símbolo visual se vuelve tan icónico como las jacarandas en Ciudad de México, el destino adquiere una dimensión cultural diferente. La estética de las redes sociales, la cultura del streaming y los videojuegos han convertido la atmósfera, la identidad y la ‘vibra’ en los nuevos puntos cardinales para la inspiración viajera”, afirmó.
El estudio también muestra que el 53% de los consumidores prefieren formatos de video corto para inspirar sus viajes y que siete de cada diez integrantes de generaciones jóvenes (Millennials y Gen Z) vinculan el viaje con autoexpresión, demostrando que la estética urbana, y la narrativa compartida, influyen tanto como la ubicación geográfica. Ahora, la capital, cubierta de pétalos lilas, se convirtió en una atmósfera reconocible, replicable y deseada por audiencias de todo el mundo.
Desde la óptica cultural, la jacaranda consolidó su condición simbólica a lo largo de más de un siglo. Su introducción en la capital se atribuye al jardinero y paisajista japonés Tatsugoro Matsumoto, quien llegó a México a finales del siglo XIX, durante el Porfiriato.
Ese arribo se dio en un contexto de apertura diplomática entre México y Japón, tras el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación de 1888, uno de los primeros acuerdos igualitarios firmados por el país asiático con una nación occidental. Ante la imposibilidad de adaptar el cerezo japonés al clima y altitud del Valle de México, Matsumoto impulsó la plantación de jacarandas —originarias de Sudamérica— en avenidas y espacios públicos como alternativa ornamental. Con el tiempo, el árbol dejó de ser una decisión paisajística para convertirse en parte del imaginario urbano.
Hoy, ese legado histórico dialoga con un entorno digital y social que amplifica cada ciclo de floración. El crecimiento en búsquedas sugiere que las empresas del sector turístico pueden capitalizar momentos naturales con impacto estético y emocional.
“La inspiración ahora se encuentra en la intersección de la cultura, emoción e identidad. Nuestra investigación muestra que las imágenes y videos que conectan con las audiencias no solo enseñan un lugar, sino que transmiten cómo se siente estar ahí. Las nuevas narrativas visuales permiten evocar el sonido, la textura e incluso la temperatura de un destino a través de la publicidad. Estéticas en tendencia como las jacarandas, son un gran ejemplo que muestran cómo un fenómeno estacional puede fortalecer el posicionamiento global de una ciudad y el desarrollo de toda una industria”, concluyó Malave.
La postal violeta dejó una lección para cultura y negocios: cuando naturaleza, historia urbana y narrativa digital convergen, el interés global responde.
