
Glaucoma en las mascostas

Es una de las principales causas de ceguera en los animales de compañia, por ello, los especialistas recomiendan realizar una revisión periódica de la salud visual
El glaucoma es una enfermedad que se produce dentro del globo ocular del animal. De manera natural, todos (humanos y animales) producimos líquido intraocular (dentro del ojo) y este es segregado fuera periódicamente, evitando que se acumule en el interior.
Sin embargo, las vías por las que se segrega el líquido intraocular pueden ser obstruidas periódicamente hasta bloquearse por completo, haciendo que el líquido en el interior no pueda salir. A su vez, como la producción e ingreso de nuevo líquido no cesa, este comienza a acumularse dentro del globo ocular generando presión y dañando el nervio óptico y la retina del animal.
Este exceso de líquido dentro del globo ocular es lo que se conoce como glaucoma y progresivamente hace que el animal vaya perdiendo parte de su campo de visión hasta que quede completamente ciego. Sin embargo, esta no es la única consecuencia de su aparición.
Síntomas:
Uno de las principales dificultades que presenta esta enfermedad es que no produce síntomas en las etapas tempranas del desarrollo. Por lo tanto, al momento de notar que nuestro animal de compañía tiene un síntoma, la enfermedad ya se encontrará en estado avanzado.
Inicialmente el animal se adapta a la pérdida de visión sin percibir los cambios hasta que la enfermedad se encuentra avanzada. Una vez en ese estado, los síntomas que puede presentar nuestra mascota son:
Ojos enrojecidos
Visión borrosa
Dolor intenso
Náuseas y vómitos
Irritabilidad y comportamiento agresivo
Aspecto nublado de los ojos o halo azulado en ellos
Sensibilidad a la luz
Desorientación y dificultad para caminar
Imagen cortesía: Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia UNAM
¿Cuáles son las causas?
Existen razas de perros más predispuestas genéticamente a padecer glaucoma (Cocker, Bichón Maltés y Bulldog Francés, por ejemplo), y a esto se lo conoce como glaucoma primario dónde el origen es genético y sin un factor externo que lo provoque.
En los perros, el glaucoma primario es el más frecuente. Los gatos, por el contrario, suelen padecer glaucoma secundario, que es originado por un traumatismo o enfermedad (como la hipertensión). Aun así, la edad es un factor clave en el momento del desarrollo del glaucoma, y cuanto más grande sea el animal más probable es que pueda desarrollar esta patología.
Tratamiento:
El daño al nervio óptico y la pérdida de visión causadas por el glaucoma son irreversibles, por lo que el tratamiento que se aplica consiste en lograr que la enfermedad no avance ni deteriore aún más el estado de salud del animal. Existen dos maneras de lograr contener el avance del glaucoma: por tratamiento farmacológico o por cirugía.
En el tratamiento farmacológico, el veterinario le recetará a tu animal de compañía medicamentos que detendrán el avance del glaucoma en los casos más leves y tempranos. Sin embargo, si estos no logran contenerlo o si la enfermedad se encuentra en un punto muy avanzado de desarrollo, entonces la mejor opción es un tratamiento quirúrgico que puede ser de dos maneras:
Mediante una intervención laser que reduzca la producción del líquido intraocular, O mediante la colocación de implantes o válvulas que permitirán drenar el humor acuoso del interior del ojo.
¿Cómo puede prevenirse el glaucoma?
La única manera de prevenir el desarrollo del glaucoma animal es mediante una revisión oftalmológica regular, en la que el veterinario estudiará los rasgos físicos y predisposición de tu animal de compañía. Si sus padres o hermanos padecen o padecieron glaucoma hay una predisposición genética y se puede aplicar medicación preventiva (por ejemplo, con gotas por las noches).
