
Acompañamiento integral a mujeres con VIH puede prevenir la transmisión del virus a sus bebés

Se debe fortalecer detección, tratamiento y apoyo emocional durante embarazo
En México, alrededor de 2,600 menores de 15 años viven con VIH, una cifra que evidencia la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención de transmisión materno-infantil y de brindar atención integral a mujeres embarazadas que viven con el virus.
Nieves Rión, directora general y cofundadora de La Casa de la Sal, A.C., destacó que la transmisión perinatal del VIH —de madre a hijo durante el embarazo, parto o lactancia— puede prevenirse prácticamente en su totalidad cuando existe diagnóstico oportuno y acceso adecuado a tratamiento antirretroviral.
“Si detectamos el VIH a tiempo y vinculamos a la madre a tratamiento antirretroviral con seguimiento adecuado, la transmisión perinatal puede prevenirse hasta en 100% de los casos”, afirmó.
Aunque los nuevos diagnósticos pediátricos representan menos del 1% de los casos anuales de VIH en el país, el problema persiste en contextos de vulnerabilidad, principalmente por diagnósticos tardíos, barreras de acceso a salud y falta de adherencia al tratamiento.
Explicó que muchas mujeres no se realizan pruebas de VIH de forma preventiva y conocen su diagnóstico únicamente durante el embarazo, cuando son sometidas a pruebas como parte del protocolo de atención materno-infantil.
De acuerdo con datos del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/SIDA y Hepatitis (CENSIDA), cerca de una tercera parte de las entidades federativas reporta niveles inferiores al 80% de indetectabilidad viral en embarazos atendidos, lo que sugiere captación tardía, seguimiento insuficiente o bajo apego terapéutico.
Frente a ese escenario, especialistas subrayan que el abordaje clínico debe complementarse con acompañamiento psicológico y social para ayudar a las madres a enfrentar el diagnóstico, superar el estigma y mantener adherencia al tratamiento.
“El acompañamiento médico y la detección temprana son indispensables, pero no bastan sin soporte emocional que permita a las mujeres enfrentar el miedo, el estigma y las barreras sociales asociadas al VIH”, señaló Rión.
A través de su programa Infancia Libre de VIH (ILVIH), La Casa de la Sal, A.C. ha contribuido a que más de 1,000 bebés nazcan libres de VIH, mediante un modelo integral de atención y seguimiento.
Por su parte, Selene Castillo, directora de programas clínicos de la organización, destacó que empoderar a las mujeres con información, acompañamiento y acceso a atención continua es indispensable para lograr cargas virales indetectables y eliminar el riesgo de transmisión.
“Hoy sabemos que vivir con VIH no significa renunciar a la maternidad. Con diagnóstico oportuno, tratamiento y acompañamiento adecuado, una mujer puede proteger su salud y la de su bebé”, concluyó Rión.
