
¡Cuidado con carniceros plásticos!

Marcos H. Valerio
En entrevista con el politólogo y escritor Rodolfo Herrera Charolet, la diputada poblana Nay Salvatori abordó sin rodeos el negocio mortal de las cirugías plásticas ilegales tras la trágica muerte de Blanca, una mujer de 37 años que perdió la vida después de una liposucción en la clínica Detox de Puebla. Su cuerpo fue encontrado abandonado en un canal de Tlaxcala.
“En México seguimos lamentando casos trágicos de mujeres que pierden la vida tras someterse a cirugías plásticas en manos de personas no calificadas”.
Herrera Charolet, agregó que es la evidencia de un negocio mortal que combina vanidad, engaño y negligencia. Exigir justicia para los culpables es indispensable, pero prevenir nuevas víctimas también lo es.
Ante este doloroso episodio, la diputada local poblana Nay Salvatori levantó la voz en sus redes sociales. Aunque algunos la acusaron de “revictimizar” a las afectadas, su mensaje es un llamado crudo pero necesario: La vida no admite descuentos. Puedes ahorrar en ropa o en un corte de cabello, pero no cuando se trata de tu integridad física.
“Ninguna cirugía es cosa de nada”, advirtió la legisladora. Una liposucción conlleva riesgos reales: hemorragias, perforación de órganos, embolias y complicaciones mortales si no es realizada por un cirujano plástico certificado en un lugar con equipo adecuado para atender emergencias.
Salvatori reconoció las acciones del gobierno de Puebla —revisiones a clínicas, prohibición de que médicos sin especialidad realicen estos procedimientos, castigo a la publicidad engañosa y el cierre de “botox party” en salones de belleza—, pero enfatizó que la responsabilidad es compartida. El Estado puede legislar y vigilar, pero las personas deben elegir con inteligencia y exigencia al profesional que pondrá sus manos sobre su cuerpo.
Llamado a la responsabilidad personal
En paralelo, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, hizo un fuerte llamado a la población: verificar siempre las credenciales de quien ofrece procedimientos estéticos. A través de la Dirección General de Profesiones se puede consultar gratuitamente la cédula profesional y las certificaciones de los médicos.
Delgado y el titular de la DGP, José Omar Sánchez Molina, insistieron en que antes de cualquier intervención se debe confirmar:
– Cédula en Medicina General
– Cédula de Especialidad en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva
– Certificado vigente del Consejo Mexicano de Cirugía Plástica
– Que el establecimiento cuente con permisos sanitarios y condiciones de seguridad
La diputada Nay Salvatori cerró su mensaje con una frase directa y dolorosa: “Ya no más Yalixas y ya no más Blancas”. Lejos de ser un ataque a las víctimas, se trata de un urgente llamado al autocuidado y a la exigencia. Porque mientras existan personas dispuestas a poner su vida en manos de improvisados por ahorrar unos pesos, seguirán muriendo mujeres en clínicas clandestinas.
